DIA 2
Me despierto con las voces de unos niños cantando. Me levanto, saludo a la gente y me meto en la ducha con los cubos, Que fría esta el agua!!! Pero se agradece porque el calor sigue siendo insoportable. La humedad es del 94%.
Nos vestimos y nos vamos a ver el colegio. Empieza a llover, cada vez mas fuerte, hasta que se convierte en una tormenta que se va en media hora, tiempo suficiente para calarme hasta los calzoncillos.
Por la calle, unos niños empiezan a hablar entre ellos y dicen: No son chinos, son blancos!!!. Nos explican que los niños no distinguen a los blancos de los chinos. Nunca me habían confundido con un chino. Imaginaos las risas.
El director del colegio nos invita a una fanta de piña y nos vamos de excursión.
A la media hora de coche, paramos en un puente impresionante (adjunto foto) y nos comemos unos bocadillos.
El paisaje es increíble, verde y mas verde. Selva y mas selva.
Seguimos la marcha hacia la playa y a mitad de camino nos encontramos a gente del centro juvenil que se han quedado tirados en medio de la carretera. Les decimos que coman y que después pasaremos a por ellos. Seguimos la marcha, hacemos una foto a un árbol enorme sin darnos cuenta que a 100 m. hay un nuevo control del ejército. Nos paran y nos preguntan que porque hacíamos fotos al control. Les enseñamos las fotos y les hacemos ver que no se puede ver el control ya que estaba lejos. No les convencemos y no nos dejan seguir nuestro camino.
Volvemos por el mismo camino y recogemos a unos 15 chavales, que se meten en la parte trasera del 4x4. 19 personas en un coche y no nos dicen nada!!! Pero por hacer una simple foto no nos dejan pasar. Este país es de locos.
Llegamos al colegio y nos conectamos a Internet. Después vamos a cambiar dinero y nos tomamos una cervecilla por ahí. Llegamos a casa y vemos una peli, ya que estamos rotos y no tenemos ganas de nada. Acompañamos a Tina a casa y unos personajes empiezan a llamarme blanquito. Paso de ellos y me meto en casa. Mañana será otro día.
No puedo dormir. La música de la calle no me deja. La gente está en la calle, como los quicos, cantando, bailando, perros ladrando, bichos extraños haciendo ruido… Espero que no sea así todos los días, aunque me temo que si.
No paro de pensar en ti.
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