Me levanto con unas ojeras kilométricas. Salgo al salón y me dicen de ir a la playa. Salimos a la calle e intentamos coger un taxi.
En Guinea todo el mundo es taxista y los taxis funcionan como los autobuses. Puede ocurrir que a mitad de trayecto, el taxi se pare y se suban otras personas en el.
Pasamos el típico control y llegamos a una casa en medio de la selva. Quedamos con el conductor para que nos recoja a las tres horas.
Allí nos recibe un hombre y nos indica el camino para llegar a la playa.
El camino para bajar a la playa es un camino en medio de la selva (ya haré fotos del camino).
Llegamos a la playa, impresionante!!!! (adjunto foto).
Después de unos bañitos en el océano (parecía un caldo en vez del océano) subimos a ver si está el taxista y en la espera a que llegue, el hombre de la casa nos cuenta que era militar pero que le habían jubilado, que estuvo en España y que conoció a Fraga y Calvo Sotelo. Su mujer solo nos pide cerveza (lleva una cogorza que no se la cree).
A la media hora mas o menos llega el taxista y nos lleva a Malabo. Nos damos una ducha y nos vamos a conectarnos a Internet. Cena y a dormir. Mañana empiezan las prácticas y nos tenemos que levantar a las 7. Las clases duran de 8 a 13. Me ha tocado 3º de primaria….a ver como son las fieras!! Mañana más y mejor.
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